Contaminación del suelo - Contaminación Ambiental
CONTAMINACIÓN DEL SUELO: CÓMO SE PRODUCE Y CÓMO EVITARLA
¿Qué es la contaminación del suelo?

Explicado de una forma sencilla y sobretodo resumida, podemos indicar que el suelo viene a ser el material suelto no consolidado que se produce inicialmente de la disgregación física de las rocas, o bien fruto de alteraciones meteorológicas en el medio ambiente.
El suelo tiende a evolucionar hasta poder formar incluso un sistema complejo, pasando a una estructura estratificada y de composición específica, precisamente bajo la influencia de los seres vivos.
Pero al igual que la atmósfera (contaminación atmosférica), el suelo también puede verse afectado por la contaminación, algo que –como te puedes imaginar- recibe el nombre correcto de contaminación del suelo.
Tipos de contaminación del suelo

Existen dos tipos de contaminación que pueden repercutir en la estructura y formación del suelo: contaminación natural (que frecuentemente es endógena) y la contaminación antrópica (totalmente exógena).
Como bien sabemos, y tal y como comentamos al comienzo de esta nota, los diferentes fenómenos naturales pueden ser causas importantes de la contaminación del suelo.
Por poner sólo un ejemplo, un volcán activo puede ser capaz de aportar mayores cantidades de sustancias externas y contaminantes que varias centrales térmicas de carbón juntas.
La contaminación del suelo por las actividades humanas

La contaminación del suelo puede tener una amplia variedad de causas. Algunos de los motivos más frecuentes son:
- El uso de pesticidas en la agricultura
- La ruptura de tanques de almacenamiento subterráneo
- Filtraciones desde zonas de rellenos sanitarios o vertederos
- Acumulación directa de desechos de productos industriales
Los químicos más comunes que son responsables de la contaminación del suelo son: derivados del petróleo, pesticidas, solventes y otros metales pesados. Éste fenómeno es una consecuencia del alto grado de industrialización, la cada vez más creciente utilización de químicos y la falta de gestión y control por parte tanto de las empresas como de los mismos gobiernos de los distintos países.
Cuando la contaminación del suelo llega a un nivel crítico, se afecta el equilibrio naturalque tienen estos complejos sistemas, lo que se traduce en un cambio en el comportamiento de los suelos. Lo que ocurre es que las sustancias nocivas que se acumulan se vuelven tóxicas para los organismos que allí habitan. Esta degradación química puede ocasionar la pérdida parcial o incluso total de la productividad del suelo.
Muchas son las consecuencias negativas de la contaminación de los suelos. Entre ellas podemos mencionar graves riesgos para la salud humana, tanto sea de forma directa o indirectamente -dado que los contaminantes del suelo al entrar en contacto con fuentes de agua potable también la pueden contaminar.
Para poder llevar a cabo un buen estudio de contaminación del suelo, se deben definir los máximos niveles admisibles de contaminantes, y analizar factores que puedan influir en la respuesta del suelo a estos agentes. Por lo que no sólo basta con detectar la presencia de suelo contaminado.
Una vez que se han delimitado las zonas contaminadas se puede proceder a la limpieza del área. Pero esto no constituye una verdadera solución, ya que -por supuesto- los efectos de la contaminación pueden haber afectado para entonces tanto a los animales y plantas del lugar, como a la salud de los pobladores y a la calidad productiva del suelo. Además las tareas de limpieza insumen mucho tiempo y dinero, y usualmente no pueden ser afrontadas por las comunidades afectadas.
Combatir y prevenir la contaminación del suelo
Como en cualquier caso relacionado con la contaminación del planeta, el hombre está metido hasta el cuello. De la misma manera que es el ser humano el que contamina, también está en nuestra mano prevenir y combatir la contaminación del suelo, pero también del agua y del aire.

Por un lado, se necesita que se aprueben leyes y normativas más estrictas referentes a la emisión de vertidos por parte de las empresas. Las compañías productoras de energía y todo tipo de productos son las principales culpables de la contaminación del suelo, sobre todo por el gran número de vertidos que acaban en los vertederos. Pero si no hay unas leyes promulgadas por el gobierno que sancionen duramente este tipo de prácticas, seguirán teniendo vía libre.
Además, es necesario invertir en combatir la contaminación, invertir en estudios y profesionales que sepan detectar dónde está el problema y cuáles son los métodos para solucionarlo. Y, por supuesto, invertir en mecanismos e infraestructuras que permitan que estas vías de solución pueda llevarse a cabo. El problema es que, en muchos casos, el problema se ha ido dejando pasar tanto tiempo, que hay focos de contaminación del suelo de los que hoy en día ya nadie se quiere hacer cargo, ya que limpiar la zona requeriría enormes inversiones.

Otro de los factores clave a la hora de prevenir la contaminación del suelo es la propia concienciación del ser humano en su deber de respetar el planeta. Constantemente estamos contaminando el suelo con cada pequeño gesto. Cuando no reciclamos, cuando tiramos cosas al suelo, son pequeños gestos que, multiplicados por esos mismos gestos en otros tantos millones de personas, dan lugar a un planeta cada vez más contaminado. Esto también tiene un poco que ver con el desconocimiento de la gente. ¿Sabías que una bolsa de plástico tarda más de 100 años en desaparecer?
Muchas veces, ayudar a combatir la contaminación del suelo está en tu propia mano. Ayuda, colabora, forma parte de grupos de limpieza o descontaminación de zonas afectadas. Haz algo que esté en tu mano, aporta tu granito de arena. Cada gesto cuenta y el planeta lo agradece.
El progreso, el desarrollo de las actividades industriales y el desarrollo exponencial de éstas, las extracciones mineras, las plantas petrolíferas, la energía nuclear etc. Muchas de ellas son actividades que se basan en recursos que al ser desechados o almacenados provocan la contaminación del aire y de la atmósfera. Por tanto, otra de las soluciones a la contaminación del suelo sería dar al fin un paso adelante y buscar otras formas de producción más sostenibles y adecuadas a las necesidades del planeta.
Las energías limpias y renovables están ahí, y no contaminan, como tampoco lo hacen los objetos biodegradables que podrían sustituir, por ejemplo, a las bolsas de plástico.
Las energías limpias y renovables están ahí, y no contaminan, como tampoco lo hacen los objetos biodegradables que podrían sustituir, por ejemplo, a las bolsas de plástico.

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